jueves, 13 de septiembre de 2012

LAS RAZONES DE CATALUÑA




En el post anterior criticaba la deriva independentista de buena parte de la sociedad catalana, capitaneada por CIU y la necesidad de que la izquierda se desmarcara del nacionalismo burgués y tuviera una estrategia propia sustentada en la federalidad y la solidaridad.

Ahora me gustaría resaltar las razones del malestar de la mayoría de los catalanes, porque una cosa es no compartir la deriva nacionalista y otra muy distinta creerse que eso es una manipulación o un  invento de CIU o de ERC. El malestar existe, es amplísimo, esta justificado y además tiene hondas raíces en el tiempo. No podemos engañarnos al respecto.

La transición política diseño un Estado Autonómico, pensado  para satisfacer todas las presiones políticas localistas y a la vez descafeinar el reconocimiento de los derechos históricos de Cataluña y Euskadi, que la derecha española no soportaba. Catalanes y vascos lo aceptaron, aunque con mucho menor respaldo político estos últimos. Y lo hicieron porque suponía un avance importantísimo en sus reivindicaciones nacionales y porque tampoco estaba el horno para muchos bollos, con el golpismo militar amenazando un día sí y otro también.

Pero a diferencia de Euskadi (y de Navarra), a Cataluña se le reconoció un sistema de financiación igual que a las restantes 14 Comunidades Autónomas,  bajo el loable y progresista propósito de la solidaridad interterritorial de las Comunidades mas ricas con las Comunidades mas pobres. Durante treinta años Cataluña ha hecho un esfuerzo solidario con el conjunto de España de enorme trascendencia y el déficit de su balanza fiscal en estos momentos se sitúa en torno a 15.000 millones de euros/año. Esto es algo que no siempre se reconoce y valora adecuadamente por muchos españoles, que consideran que los catalanes son insoportables quejicas y pedigüeños.

Imaginémonos que España, que durante dos décadas ha sido receptor de ayudas solidarias de la Unión Europea, en especial de Alemania, Francia, Inglaterra a Italia, se pasara el día criticando o menospreciando a esos estados aportadores a nuestro crecimiento económico. ¿Cuál seria la reacción de esas sociedades? Pues la que esta empezando a pasar en los Países del Norte de la UE en relación con los del Sur. Que se empiezan a cuestionar tantos años de aportación por su parte y tanta opacidad, fraude fiscal, despilfarro y economía sumergida por parte de los receptores.

Tampoco podemos olvidar el incumplimiento manifiesto por parte del gobierno español de compromisos incorporados al nuevo Estatut, de inversión estatal en infraestructuras en Cataluña. Como también hay que recordar el incumplimiento del compromiso del PP y el PSOE de reformar el Senado para convertirlo en Cámara de representación autonómica; o los paripes que han supuesto las cumbres de Presidentes autonómicos con los Presidentes de Gobierno de España, que por lo general han sido una tomadura de pelo; o la aprobación de leyes que afectan a competencias autonómicas sin la oportuna cofinanciación estatal (como el caso de la Ley de Dependencia)….

Si a esas razones se añaden la prepotencia o la falta de respeto de los gobiernos estatales a los nacionalistas de CIU, que han dado sus votos en las Cortes para gobernar en España a Felipe, a Aznar y en ocasiones a Zapatero, se podrá entender que razones para el malestar haberlas, haylas.

Y en ese terreno donde la izquierda española y catalana tiene que diseñar una estrategia clara y que en mi opinión requiere un nuevo modelo de financiación autonómica, que manteniendo todavía elementos de solidaridad interterritorial, establezca un sistema de financiación mas equilibrado en función de la población e ingresos de cada Comunidad y que sea mucho mas transparente y coparticipado en el gasto de los recursos provenientes de la solidaridad interterritorial.

En el plano político hay que reformar urgentemente el Senado como Cámara autonómica; reformular la Conferencia de Presidentes para darle contenido político real; regular la participación autonómica en instituciones del Estado, p.e. en el Banco de España, el Tribunal Constitucional, o RTVE; y reformar la Constitución, introduciendo el carácter de nación de Cataluña y Euskadi y su derecho a la autodeterminación.

Esa alternativa desde la izquierda podría reconducir el proceso que se esta viviendo en Cataluña y que se va a empezar a vivir en Euskadi partir de noviembre. Pero el tiempo corre en contra.



1 comentario:

  1. Hola Hector, soy Ana de Cocinaconpoco.com , la autora y dueña de los derechos de autor de la fotografia que has usado sin mi permiso en la entrada del Arnadi, significa que mis fotos no son tuyas y no las puedas usar sin mi permiso asi, que haz el favor de retirarlas.
    Quedo a la espera

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