martes, 18 de septiembre de 2012

GRACIAS, SANTIAGO CARRILLO





Nos habíamos llegado a creer que Santiago, su persona, su palabra, su pensamiento, siempre iban a estar presentes. Celebramos su 70 aniversario, el 80. el 90 y estábamos seguros que celebraríamos el 100 y muchos mas.

Seguro que no puedo aportar nada de interés a las muchas cosas que de el se van a decir estos días. Santiago ha escrito paginas decisivas de  la historia de España, de la lucha por el socialismo, del movimiento comunista internacional.

La primera imagen que tuve de Santiago fue las fotos que aparecieron en el Mundo Obrero con el histórico mitin de Montreuil en las afueras de Paris, que los estudiantes comunistas repartíamos en la facultad de Derecho de Madrid en 1971. Después le vi en persona por primera vez en una reunión clandestina de cuadros comunistas de Madrid en 1976. Luego durante mas de 13 años, desde 1978 a 1991, tuve la suerte y el honor de trabajar estrechamente con el, en su equipo, los carrillistas del PCE.

Aprendí mucho de Santiago en esa etapa. Y aunque al final no compartí su propuesta de integración de lo que en aquel momento era el Partido de los Trabajadores de España, en el PSOE, seguí respetando, valorando, coincidiendo y sorprendiéndome  con su inmensa lucidez hasta el ultimo día de su vida.

Santiago seguía considerándose un revolucionario, un comunista, ahora sin partido, un ejemplo de coherencia y de lealtad con las ideas que le llevaron siendo casi un niño a empezar a militar en la izquierda revolucionaria de la Juventud Socialista Unificada.

Santiago fue mucho más que un protagonista de la Transición. Su vida son décadas de intensa lucha política. 

Santiago ha representado como nadie la grandeza y la tragedia del movimiento comunista. La asuncion con 21 años  del compromiso de la Junta de Defensa de Madrid en octubre de 1936; la traición del coronel Casado y de su propio padre entre otros, en marzo de 1939 que precipito la caída de la Republica; el larguísimo exilio; la ruptura con gran parte del movimiento comunista soviético y chino en los años 70 con el impulso del eurocomunismo, la terrible crisis del PCE en los años 80 y su salida del Partido….

Pero para los españoles Santiago es mucho más que un gran dirigente revolucionario comunista. Sin tres propuestas suyas decisivas, la Reconciliación Nacional en 1956 (para superar la fractura social  de la Guerra Civil), el Pacto Por la Libertad (para unir a toda la oposición y conseguir la democracia en los primeros años 70) y la apuesta por los  Pactos de la Moncloa (como instrumento que permitió  la consecución de la Constitución),  seguramente la democracia en España hubiera tardado mucho mas en llegar y hubiera sido una democracia recortada.

Me gustaría también resaltar que Santiago no acartono ni paralizo su pensamiento. Sus numerosas libros, artículos, blog, etc. en definitiva su  producción intelectual se mantuvo hasta hace unas pocas semanas. Nos dejaba a todos admirados con su participación, casi centenario, en programas de radio. Fue pionero en la reconciliación nacional, en la defensa del socialismo en libertad, de la alianza de las fuerzas del trabajo y de la cultura, de la asumir las transformaciones de la revolución científico-técnica.

Nado contra corriente en las propuestas de normalización del País Vasco o de comprender las movilizaciones del 15-M. Consiguió, tragar sapos, y reencontrarse con antiguos camaradas que tanto le había atacado, participando en iniciativas y actos de IU. Y también le vimos, ya renqueante con su bastón y con la vista muy deteriorada en múltiples manifestaciones y actos de la izquierda política y sindical, porque se mantuvo  hasta el ultimo minuto de su vida al lado de los trabajadores, de los pueblos oprimidos, apoyando las luchas de los sindicatos y también de los jóvenes indignados.


Y para terminar: Santiago fue un político honrado. En 75 años de vida política nadie le ha podido afear nada. Lo que se puede decir de muy pocos.

Por todo ello y por muchas mas cosas, hemos sufrido una gran perdida, aunque seguirá muy vivo para muchos.

Gracias Santiago por tu vida y por tu ejemplo.


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