martes, 1 de octubre de 2013

MEDICOS CON CONTRATOS BASURA





Nunca pude imaginar que los contratos basura para los médicos iban a ser práctica habitual en el Sistema Nacional de Salud, incluidos  Sistemas Regionales de Salud con gobiernos socialistas.

En los años 80 y principios de los 90 formé parte del Consejo General del INSALUD en representación de CCOO. En los primeros años 2000 participé en el Comité Consultivo del Sistema Nacional de Salud. En aquellos tiempos, sobre todo cuando aun existía el INSALUD, el discurso básico de sus máximos responsables políticos incluía la necesidad de una buena política de recursos humanos, que tuviera satisfechos a los profesionales, ya que ello redundaría en las buenas practicas y buena atención a los pacientes (incluso a estos se les empezó a llamar clientes, para supuestamente reforzar una imagen de máxima exigencia en la calidad de la atención). CCOO a veces criticamos que en algunas ocasiones había un exceso de receptividad a algunas de las exigencias corporativas de los médicos, a diferencia de lo que sucedía con otros profesionales y muy en especial con el personal de enfermería.

Lo que ocurre hoy está en las antípodas de lo que pasaba hace 15, 20 o 25 años y esta generando un malestar masivo entre los profesionales del Sistema Nacional de Salud, en prácticamente todas las Comunidades Autónomas, quizás con la excepción del País Vasco, que siempre ha tenido buenos Consejeros de Sanidad (nacionalistas o socialistas). Es cierto que, aunque minoritariamente,  ha habido abusos, incumplimientos de horarios, actitudes de autodefensa corporativa, derivaciones a consultas privadas, conchaveo con empresas farmacéuticas o de tecnología sanitaria, pero al menos desde los responsables sanitarios se tenía razonablemente claro que era fundamental que los profesionales estuvieran bien valorados y fueran tratados con respeto. Algo que hoy ha desaparecido. Y para no hablar de oídas, me referiré a un caso muy cercano que es suficientemente elocuente de a qué niveles de deterioro de la política de recursos humanos hemos llegado en los Servicios Regionales de Salud.

Mi yerno trabaja en un hospital público de una Comunidad Autónoma con gobierno del PSOE. Es hematólogo, una especialidad muy compleja, con una práctica que resulta decisiva en muchísimos casos para la vida de los pacientes. Es relativamente joven, pero con dos MIR, participaciones en congresos nacionales e internacionales con intervenciones y ponencias altamente valoradas y una dedicación extraordinaria, con una inmensa retahíla de guardias los fines de semana, no deja de estudiar e investigar ni de noche ni de día, incluso en vacaciones se ha pasado por el hospital para el mejor seguimiento de algunos enfermos en situación muy delicada.

Pues bien este medico lleva encadenados un montón de contratos temporales, primero fueron varios por ¡un mes! ahora se los están haciendo por tres meses. Como si fuera un camarero de una discoteca de la Costa del Sol. Ocupa el lugar de una plaza fija y en estos momentos su volumen de trabajo es tal que tiene ya citas hasta el próximo mes de abril y comenta que muchos  días  no puede ni parar 5 minutos a tomarse un café. Y lo mas tremendo, le han confirmado a mediodía del 30 de septiembre la prorroga de otros tres meses, del 1 de octubre al 31 de diciembre. Hasta ese mediodía se habían negado a avanzarle si el martes 1 de octubre seguiría en el Hospital atendiendo a los pacientes, algunos de ellos en estado muy critico.

¿Pero a donde vamos a ir a parar? ¿Es que no tienen vergüenza estos irresponsables gestores de la sanidad pública que pagamos todos? Y aquí no valen excusas de que no pueden cargarse de personal ante una actividad de evolución discontinua o temporal. ¡Hasta abril tiene citas! ¿O es que piensan decirles a los pacientes con cáncer que no saben si les van a poder atender la semana que viene? Lo peor del caso, es que no es el único; no estamos ante el mal funcionamiento de un jefe de servicio o un gerente de un hospital. No, no, son prácticas sistemáticas, conocidas y respaldadas por un consejero socialista, para que luego vengan Rubalcaba y Valeriano Gómez a criticar los contratos basura y la reforma laboral del PP. Y si esto hacen los del PSOE que harán los otros…

Mi yerno a veces piensa  en irse a Inglaterra, donde se trabaja menos, son mejores los sueldos y lo recibirían con los brazos abiertos, debido a su buena formación y su experiencia.

Esta política de Recursos Humanos que confunde un hospital con un chiringuito de playa, es nefasta para miles de profesionales que se pueden preguntar si merece la pena el esfuerzo que hacen para el trato que reciben. Algunos se irán a la privada, otros se marcharán de España, otros se resignarán, acartonarán  y perderán toda ilusión por su práctica profesional, y otros seguirán confiando que algún día las cosas cambien. Y los pacientes a esperar que haya suerte y que su medico en el que confían, no desaparezca un día tragado por la no renovación de su contrato basura.

Este no era el Sistema Nacional de Salud que queríamos, desde luego no él que quería él que fue primer ministro socialista de Sanidad, Ernest Lluch.

 




     

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