sábado, 12 de octubre de 2013

LA "MODERACION SALARIAL" DEL MINISTRO MONTORO




Hay una percepción muy generalizada entre expertos, empresarios, sindicalistas, etc. de que la economía española ha mejorado notablemente su competitividad, fundamentalmente por la caída de los salarios. Este es un argumento que incluso el propio Presidente Rajoy ha esgrimido ante los inversores japoneses. Hay también informes de organismos internacionales que han puesto de relieve que la depreciación de los salarios, aunque aumenta la competitividad de nuestras exportaciones deprime el consumo interno en España. Incluso la mismísima patronal ha reconocido que en el año 2013 los salarios bajaran en España (por cierto, vaya morrro, como si la cosa no fuera con ellos).

En esta valoración ha coincidido todo un amplio espectro menos el Ministro de Hacienda, que ha declarado que “los salarios no están bajando sino que están moderando su subida”. Frase digna de Giulio Andreotti, de un seguidor de Maquiavelo o de un consumado sofista.

Conocí a Cristóbal Montoro a finales de los años 90, acompañando a la entonces Secretaria General de Asuntos Sociales, Amalia Gómez. Siempre íbamos a lo mismo: pedirle mas presupuesto para los programas del IMSERSO de acogida de inmigrantes subsaharianos en Ceuta, Melilla y Almería. Tenia gracia verles discutir. Era simpático pero chuleta. Nunca nos hizo caso. Admito que es una persona ocurrente, unas veces divertido, otras provocador. Tiene dos pegas, que no le gusta el cine español y que es Ministro y además de Hacienda.

El personal de las Administraciones Publicas llevan varios años con sus sueldos congelados, a lo que se añade reducción de pluses diversos, supresión de pagas extras, etc. La mayoría de los convenios firmados en el sector privado han pactado subidas entre el 1% y el 2%, es decir por debajo de la evolución del coste de la vida. En bastantes empresas no se ha subido el salario y también ha habido muchas en las que, a condición de mantener las plantillas, han reducido los sueldos, pluses u otras condiciones laborales.

Únicamente en algunas empresas con muy alta rentabilidad y beneficios, los salarios han superado ligeramente la inflación, pero estas han sido la excepción que confirma la regla.

Y a esa evolución negativa de los salarios hay que sumar no solo el incremento del coste de la vida en general, sino también la evolución de otros factores que condicionan la capacidad adquisitiva de los salarios y que vienen determinados por la intervención de los poderes públicos, como p.e. el copago farmacéutico, que se ha incrementado para la inmensa mayoría de la población, el aumento de los costes en las diversas etapas de la educación publica, la desaparición o reducción de bonificaciones para diversos servicios públicos o el incremento de otros precios sometidos a diversas formas de autorización publica por ser  productos de primera necesidad (luz, agua, gas…)-

Esta realidad contrasta con lo que esta sucediendo en buena parte de los Estados de la Unión Europea, con crecimientos salariales muy superiores a los de nuestro país.  Con esta reducción del poder adquisitivo de los salarios, no solo se deterioran las condiciones de vida de la mayoría de la gente, es que inevitablemente se reduce el consumo, la actividad económica y el empleo. Con lo que ese retroceso salarial es una mala receta para salir de la crisis económica. Una cuestión es que haya moderación salarial, algo que vienen defendiendo los sindicatos en los últimos años  y otra bien distinta lo que esta pasando en España.

Aunque quizás Cristóbal Montoro pueda tener algo de razón, porque es posible que haga otros cálculos con una metodología diferente a la que usa el resto: hace la media con lo que están ganando sectores empresariales, ejecutivos, directivos, profesionales liberales, algunos autónomos, etc. y entonces las cuentas cambian. Porque es evidente que la crisis no afecta a una parte de la población de nuestro país, de tamaño no desdeñable, que mantiene o ha mejorado su nivel de vida.

La desigualdad social ha crecido, el número de millonarios ha aumentado. Se siguen vendiendo coches de alta gama, yates, joyas; sigue habiendo restaurantes de súper lujo, vacaciones a los lugares mas exóticos y selectos del mundo, siguen manteniéndose escandalosos bonus para gestores de confianza…. Sí, hay sueldos o ingresos fuera de control fiscal que han crecido y mucho.

Ese es el problema más acuciante de España: de ser uno de los países con mayor cohesión social nos estamos convirtiendo en uno marcado por profundas diferencias sociales. Montoro debería preguntar a sus inspectores de Hacienda que piensan al respecto y dejar de hacer declaraciones que no sé sí son fruto de la ignorancia o de la mera provocación y que incluso han merecido el desmarque de uno de sus antiguos compañeros, el exministro Piqué, al que le queda bastante sentido común, no en balde de jovencito fue comunista. 





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