sábado, 21 de noviembre de 2015

BOB DYLAN TIRA LA CASA POR LA VENTANA


Ni en mis mejores sueños adolescentes, cuando esperaba que en España se publicara el single de Bob Dylan “Like a Rolling stone”, imaginé que un día, 50 años después, iba a tener ocasión de disfrutar con nada menos que 20 versiones de esta emblemática y maravillosa canción, una detrás de otra, la totalidad de las mismas tal y como las escucharon y disfrutaron en los estudios de la discográfica Columbia Records, los músicos, técnicos, productores y amigos de Bob que asistieron a su grabación.

Dylan solo vive para su música y es sin duda el artista que más ha exprimido sus grabaciones, poniendo a disposición del público, y muy en especial de sus fieles seguidores una colección de discos, “The Bootleg Series”, en las que se han ido recogiendo numerosas grabaciones de la década de los 60 no incluidas en su discografía oficial, incluyendo conciertos que circulaban en pésimas ediciones piratas, versiones diferentes o canciones nunca interpretadas por él. Ahora se acaba de publicar el número 12 de la colección con el título “The Cutting Edge”. 

Se puede decir que en esta ocasión Dylan ha tirado la casa por la venta y a sus seguidores con ella. Nunca se ha visto, y es difícil que se vuelva a ver, la oferta de las sesiones completas de grabación de tres discos que en progresivo ascenso cambiaron la trayectoria de la música juvenil en el siglo XX: ”Bringing it all back home”, “Highway 61 Revisited” y “Blonde on Blonde”, que ahora se presentan en un box con nada menos que 18 cds.

Si Dylan ha tirado la casa por la ventana, su discográfica, hoy “Sony”, ha hecho una apuesta asombrosa con esa edición, que cuesta en torno a 600 euros, de la que solo se han prensado 5.000 ejemplares (no sabemos si después harán más), que solo se pueden adquirir en la pagina web de Dylan.

Pero Dylan y Sony son “compasivos” y han puesto a la venta una selección de 6 cds titulada “Deluxe Edition”, que cuesta en torno a 125 euros y una tercera oferta titulada “The Best of Bootleg Series n.12”, que es tan solo un cd doble.

Muchos se preguntaran ¿merece la pena tal exceso? ¿O es una mera operación comercial para sacar dinero al personal, algo a lo que nos tiene muy acostumbrados la industria discográfica? Mi respuesta es afirmativa a las dos preguntas. Pero insisto, sin duda merece la pena, y aunque reconozco que desde los 16 años soy un fanático de Dylan, haciendo un esfuerzo de rigor critico y tras haberlo escuchado, resumo mi impresión en que es “fascinante”.  Incluso las 24, sí 24, versiones seguidas de “Sooner or later, one of us must know”.

La explicación es bastante sencilla. Dylan alcanzó la cumbre de su creatividad y de su capacidad revolucionaria, tanto en lo que se refiere a la música como a la letra, en los citados tres lps grabados en apenas 14 meses, entre enero de 1965 y marzo de 1966, que por cierto dejaron sin aliento a The Beatles, igualmente en plena cima de su arte en aquellos mismos momentos. Pero además Dylan en estos tres discos se rodeó de algunos de los mejor músicos de la historia del folk rock y del country rock, de los que solo citare (porque la lista es amplia) a Al Kooper, a Michael Bloomfield y a los que muy pronto formando el grupo “The Band” se convertirían en uno de los conjuntos punteros del nuevo folkrock norteamericano y precursores de lo que después se ha llamado estilo “Americana”.

Con esos formidables acompañantes todas las versiones resultan magnificas, un sonido potente, brillante, y además cada versión tiene su diversidad, ya sabemos lo que le gusta a Dylan recrear continuamente sus canciones. Es cierto  que hay tomas incompletas, versiones exclusivamente instrumentales,  hay interrupciones, comentarios, insertos de melodías navideñas y hasta toses  y risas. Pero la calidad en ningún momento decae y el sonido es magnifico. 

Y por supuesto hay canciones no incluidas en aquellos  tres discos, aunque hubieran aparecido en diversas versiones en otros cds de anteriores entregas de la colección “The Bootleg Series”.

Este box de 18 cds con 379 canciones, resulta fascinante por su contenido en sí  y porque es un documento cultural de primer orden el poder conocer el proceso de elaboración sucesiva de lo que muchos consideran la música popular más innovadora del siglo XX y es muy posible que cuando en un futuro se quiera profundizar en lo que supuso la irrupción y evolución del rock, se acudirá a la escucha de estos 18 cds, como testimonio impagable.

Después de este impresionante “tour de force”, no sabemos lo que nos deparara Dylan, que con más de 74 años sigue en plena actividad, pero “The Cutting Edge”, podría ser un magnifico broche de oro para una trayectoria inigualable.





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